Desde la Secretaría de Igualdad de Oportunidades de Fenpruss manifestamos nuestra profunda preocupación y rechazo frente a la posición expresada por el Gobierno de Chile ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas el pasado 7 de octubre, respecto del reconocimiento internacional del derecho al aborto, invocando la defensa del derecho a la vida.
Defender la vida no puede reducirse a una declaración moral sobre el aborto. Implica también garantizar condiciones dignas para vivir: acceso a la salud, protección social y respeto por la autonomía de las personas. No es coherente invocar el derecho a la vida mientras se impulsan medidas que pueden profundizar la precariedad y las desigualdades.
Recordamos que el artículo 5 de nuestra Constitución establece el deber del Estado de respetar y promover los Derechos Humanos reconocidos en los tratados internacionales ratificados por Chile. En esa línea, la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, en su artículo 12, establece obligaciones para garantizar el acceso a la atención de salud sin discriminación, incluida la planificación familiar.
Como trabajadoras y trabajadores de la salud pública sabemos que las barreras de acceso afectan especialmente a mujeres, niñas, adolescentes y personas en situación de mayor vulnerabilidad. Los avances alcanzados, como la Ley N.º 21.030 de interrupción voluntaria del embarazo en tres causales, deben protegerse y fortalecerse.
Rechazamos cualquier intento de debilitar los derechos sexuales y reproductivos, y exigimos al Estado de Chile respetar sus compromisos internacionales, garantizando políticas públicas de salud integrales, oportunas y libres de discriminación.
¡Defender la vida también es garantizar dignidad y derechos!



















