Desde Arica, dirigentas de Fenpruss levantan una alerta frente al recorte del 3% al presupuesto de salud, una medida que —advierten— profundizará las carencias históricas del sistema y afectará directamente a la población.
Las dirigentas fueron claras: este ajuste no es solo una cifra. Se traducirá en menos atención, menor inversión, dificultades en infraestructura y posibles reducciones en la compra de fármacos.
La preocupación es concretaMenos reemplazos, sobrecarga laboral y equipos aún más exigidos en un sistema que ya opera al límite.
En un territorio con alta demanda, déficit de camas y una realidad fronteriza que aumenta la presión asistencial, cualquier reducción de recursos impacta de forma directa en la calidad y oportunidad de la atención.
Desde Fenpruss advierten que esto afectará tanto a trabajadores como a usuarios: más espera, más presión y menos capacidad de respuesta.