El pasado jueves, en Arica, dirigentas y dirigentes de Fenpruss desplegaron un lienzo en el establecimiento como una señal clara frente a un sistema que ya no admite más presión.
Sí, porque la salud pública no puede seguir sosteniéndose con menos recursos, más exigencias y equipos al límite.
Aquí no se habla de cifras. Se habla de listas de espera que crecen, de equipos sobrecargados y de una red que funciona gracias al compromiso de sus trabajadores y trabajadoras.
Recortar la salud implica afectar la atención, profundizar la desigualdad y poner en riesgo un derecho esencial.
Desde Arica, la voz es firme: No al recorte del 3% en la salud.



















