Fenpruss Aysén alertó en Diario El Divisadero que el recorte en salud podría afectar directamente hospitales, prestaciones y personal en una región donde la población depende fuertemente del sistema público.
Desde la organización advirtieron que aplicar los mismos criterios presupuestarios a territorios extremos profundiza las desigualdades y pone en riesgo la atención de salud.
“Sostener la salud pública en Aysén no es un gasto excesivo, es una obligación territorial, sanitaria y humana”, señalaron.

Fenpruss llamó a transparentar el impacto real del Decreto 333 y exigió un financiamiento acorde a la realidad geográfica y sanitaria de la región.
Porque cuando la salud se recorta, las zonas extremas son las primeras en sufrir las consecuencias.