Cada 28 de mayo se conmemora el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, una fecha que nace desde la necesidad de visibilizar las profundas desigualdades que históricamente han afectado el acceso, la calidad y el reconocimiento de la salud integral de las mujeres en el mundo.
Esta conmemoración no surge solo como un acto simbólico. Surge como una acción política y social frente a realidades que aún persisten: barreras de acceso a la atención, violencia, discriminación, precarización laboral y ausencia de políticas públicas suficientes para abordar la salud de las mujeres desde una perspectiva integral.
Desde Fenpruss, esta fecha adquiere un significado aún más profundo. El sistema público de salud se sostiene, en gran medida, gracias al trabajo realizado por miles de mujeres que diariamente cumplen funciones asistenciales, administrativas, técnicas y profesionales en condiciones muchas veces marcadas por la sobrecarga, el desgaste emocional y la insuficiencia de recursos.
Por ello, hablar de salud de las mujeres implica mucho más que abordar aspectos reproductivos. Significa también reconocer la salud mental, la salud física, el impacto de los riesgos psicosociales, la violencia laboral y las consecuencias que generan las extensas jornadas y la precarización del empleo en el sector salud.
Fenpruss entiende que no puede existir una verdadera defensa de la salud pública sin incorporar una mirada de género y protección efectiva hacia las trabajadoras. Las políticas de ajuste presupuestario y la falta de fortalecimiento de los equipos afectan especialmente a las mujeres, quienes continúan sosteniendo gran parte del cuidado tanto dentro de los establecimientos de salud como en sus hogares.
Conmemorar este 28 de mayo también es reconocer que la salud es un derecho humano fundamental y que las condiciones laborales forman parte esencial de ese derecho. No es posible construir entornos saludables cuando persisten el agotamiento, la falta de dotación y la invisibilización del impacto que estas condiciones generan en la vida de las trabajadoras.
Desde Fenpruss reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de condiciones laborales dignas, entornos seguros y políticas públicas que sitúen el bienestar de las mujeres como una prioridad real y no solo discursiva. Porque cuidar la salud de las mujeres también es cuidar la salud pública del país.



















